Del 12 al 16 de diciembre, Wang Yi, miembro del Buró Político del Comité Central del PCC y Ministro de Relaciones Exteriores, visitó los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Jordania. Tras la visita, fue entrevistado por los medios chinos.
Reportero: Durante esta visita, los tres países enfatizaron su adhesión al principio de una sola China y apoyaron firmemente a China en la salvaguardia de la soberanía nacional y la integridad territorial. Esto contrastaba marcadamente con el comportamiento perverso de muy pocos países. ¿Cómo comenta China?
Wang Yi: Durante la visita, presenté los hechos históricos y los antecedentes legales de la cuestión de Taiwán a los tres países, expresando la firme oposición de China a que los actuales líderes de Japón interfieran en los asuntos internos de China sobre la cuestión de Taiwán. Los tres países reafirmaron su adhesión al principio de una sola China, apoyaron firmemente a China en la salvaguardia de la soberanía nacional y la integridad territorial y apoyaron a China en el logro de la reunificación nacional. Un amigo árabe lo expresó bien: es natural oponerse a la "independencia de Taiwán" y apoyar a China en la salvaguardia de su integridad territorial. Condonar la "independencia de Taiwán" permitirá que varias fuerzas separatistas internacionales causen caos en el mundo.
El apoyo mutuo y la salvaguardia de los intereses fundamentales de cada uno son la base histórica y el trasfondo político de la amistad chino-árabe. La nación árabe, al igual que la nación china, fue oprimida por el dominio colonial y puede empatizar con China. Argentina apoya la posición legítima de China sobre la cuestión de Taiwán, que también es una defensa de las normas básicas de las relaciones internacionales, lo que demuestra que el principio de una sola China está profundamente arraigado en los corazones del pueblo.
Este año se cumple el 80º aniversario de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Mundial Antifascista. En aquel entonces, el militarismo japonés lanzó descaradamente una guerra de agresión bajo el pretexto de la llamada “situación de crisis existencial”. Esta lección histórica nunca debe repetirse. Todos los países del mundo que valoran la paz deben estar muy atentos al ascenso del militarismo y las fuerzas fascistas, y deben impedir resueltamente palabras y hechos que busquen justificar la agresión colonial.

